jueves, 25 de enero de 2018

Clementísima Madre de Dios






Clementísima Madre de Dios

¡Oh clementísima Virgen María,
Madre de Dios,
Reina del Cielo,
Señora del mundo,
Júbilo de los santos,
Consuelo de los pecadores!
Atiende los gemidos de los arrepentidos;
calma los deseo de los devotos;
socorre las necesidades de los enfermos;
conforta los corazones de los atribulados;
asiste a los agonizantes;
protege contra los ataques de los demonios
a tus siervos que te imploran;
guía a los que te aman
al premio de la eterna bienaventuranza,
en donde con tu amantísimo hijo Jesucristo
reinas felizmente por toda la eternidad.
Amen.

Tomás de Kempis



lunes, 21 de agosto de 2017

Bienaventurada te llamo...


Bienaventurada te llamo con los hombres y mujeres de mi generación. Cuando tantos creen que esto va mal y que tu Hijo y tú os habéis alejado y sois sólo un recuerdo en el horizonte.

Bienaventurada te llamo con los de hoy, así como somos, con tanta injusticia como siempre, pero ganando espacio a los campos sin tanques, y al número de los que se ufanaban de matar al discrepante, ¡incluso en el nombre de tu Hijo!

Venancio-Luis Agudo

Foto de  M. Socarras

domingo, 28 de mayo de 2017

Día 28 del mes de Santa María.

Día veintiocho

Meditación del libro "Mes de María.  Flores del mes de Mayo" del Beato Francisco Palau, O.C.D

La violeta

1. La violeta es una flor que si bien no viene en el mes de mayo, pero se nos anticipa para darnos noticia que se pasaron los hielos, se derritieron las nieves, y que está próxima la estación bella de la primavera.

II. La modestia

2. Esta virtud, compañera de la templanza, mantiene en el ánimo su compostura interior y en el cuerpo la exterior contra su tendencia a honores, glorias, dignidades, grandezas, ciencias, ornato exterior del cuerpo, gestos y movimientos en las diversiones lícitas. La violeta esconde su flor entre las hojas: la modestia cubre con sus actos externos lo que siente y tiene de grande y se presenta a los ojos de los demás como una flor pequeña, pero muy aromática, y es la primera que nos anuncia el buen tiempo y las delicias de que gozará en el paraíso el hombre modesto y ordenado en todos sus ímpetus interiores y gestos exteriores.

III. La modestia en María

3. Ni antes de ser elevada a la altísima dignidad de Madre de Dios y de Reina de los cielos y tierra ni después tuvo María en su ánimo movimiento alguno que la descompusiera, desarreglara ni desordenara. Lo que tenía de Dios, lo ordenaba a Dios, y lo que tenía de propio, lo atribuía a sí misma.

IV. La flor a María

4. Le vas a presentar hoy la modestia, esto es, un todo ordenado y bien compuesto en el alma y en el cuerpo. Entumecerse, hincharse y ensoberbecerse es tomar una figura espiritual monstruosa. Evita esta descompostura y al poner tu flor en manos de María, dile:

Presentación de la flor

ORACIÓN. Señora: Por la presentación de este mi ramillete yo me comprometo hoy a guardar siempre modestia interiory exterior. Recibid una flor que tanto Vos amasteis: aceptad mis resoluciones y haced que tengan fuerza y eficacia.
 

jueves, 25 de mayo de 2017

Día 25 del mes de Santa María

Día veinticinco.

Meditación del libro "Mes de María.  Flores del mes de Mayo" del Beato Francisco Palau, O.C.D

 I. La yerba-luisa

1. Esta planta no tiene flor, ni en su ramaje pompa ni vanidad; pero su fragancia es muy fina y de un olor muy agudo y delicado; y además para la salud del cuerpo, tiene virtud especial. Aunque no tenga en sí la belleza de una flor, suple esta falta su principal que es la viola y la rosa.

II. Pobreza

2. Es una virtud la pobreza indispensable para que obre en nosotros la caridad. El amor de Dios vacía y limpia el alma de todo cuanto hay en ella que no sea Dios, y ese vicio, ese desprendimiento interior de toda cosa criada, es una virtud tan necesaria que sin ella la caridad no obra. Si al desprendimiento interior se une el exterior, y la renuncia de todos los bienes y riquezas del mundo, la pobreza toma una mayor perfección. La pobreza en sí y de por sí, ya sea interior o exterior, se presenta sin flores como la yerbaluisa, y sin la templanza a la que pertenece (modera el apetito de bienes y de riquezas) no formaría ramillete digno de ser presentado sobre el altar; mas la caridad la eleva a una alta dignidad y la toma para embellecerse a sí misma.

III. La pobreza en María

3. María desde su concepción inmaculada tuvo su corazón enteramente vacío de criaturas. Dios y sólo Dios ocupó siempre de lleno todos sus afectos y pensamientos. Hasta la predicación de su Hijo, vivió muy pobremente y cuando Jesús salió para la predicación, lo renunció todo y le siguió pobre, viviendo, como su Hijo y los Apóstoles, de las limosnas de los benefactores, y en esta pobreza exterior siguió el curso de su vida.

IV. Yerba-luisa

4 . ¿Tienes el corazón lleno? ¿de qué? Míralo bien, te importa mucho. Si le tienes lleno de criaturas, si estás rico con ellas, eres pobre y miserable, porque estás vacío de Dios. El corazón se llena de lo que ama: ¿amas a Dios? ¿a Dios de todo tu corazón? ¿Dios y sólo Dios le llena todo? ¿eres pobre de espíritu? ¡Feliz, feliz si no cabe en él criatura alguna! Si le tienes lleno de amores profanos, vacíale, límpiale y preséntale así pobre en manos de la más rica Reina y al hacer tu ofrenda, dile:

La presentación de la flor

ORACIÓN. Señora: Yo os ofrezco hoy la pobreza; yo me comprometo con este presente a un desprendimiento tal como el amor de Dios lo pide. Ahí va, Señora, mi luisa, unida a la rosa: aceptadla y dad fuerza a mis resoluciones.

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Foto de Lito.


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